Entre
los manjares con los que la ciudad de Sevilla obsequió a los invitados al
enlace de Enrique IV de Castilla (1425-1474) (Fotografía 3), que tuvo lugar en 1455, figuraron:
“ . . . diez caxas de diaçitrón a 110 mrs.” [40].
Fotografía
3.- Enrique IV de Castilla (1425-1474) según miniatura de un
manuscrito del viajero alemán Jörg von EHINGEN (c. 1455). En el banquete de boda de este rey se sirvió citronat. Fotografía de autor
DESCONOCIDO. Fuente: Wikipedia (http://bit.ly/187Fena).
Y para
preparar el convite con el que el Condestable de Castilla homenajeó en 1460 a
uno de los embajadores del rey francés Juan de Foix (1450-1500):
“Hicieron cocer mucho pan blanco y compraron
cuatro o cinco cargas de vino blanco y tinto, muy oloroso y muy fino, y así
mismo muchos sábalos y otros pescados frescos y muchas conservas de diaçitrón y
confites, y dátiles [Phoenix dactylifera L., Palmae] y palmitos [Chamaerops
humilis L., Palmae] y otras muchas frutas verdes y secas,
cuantas según el tiempo se pudieron haber” [41].
Cuando
los emisarios de Carlos El Temerario (1433-1477),
Duque de Borgoña, se detuvieron durante unos días (concretamente, a finales del
mes de julio de 1472) en Zaragoza, camino de Pedralbes, lugar al que se
dirigían con el fin de entrevistarse con el monarca Juan II de Aragón
(1398-1479), la ciudad les agasajó con, entre otras cosas:
“19 libras de citronat, a 4 sueldos . . . 76
sueldos” [42].
Por
otra parte, tenemos constancia bien documentada de que, entre los años 1481 y
1492, los Reyes Católicos (Fotografía 4) no pusieron ningún reparo a la
hora de pagar grandes sumas de dinero a los proveedores encargados de
proporcionarles los dulces que consumían en cantidades ingentes allí donde
estuvieran. Estos proveedores (los sucrers9 García d´Agramunt, Martín de Belimont, Jaime Bonança, Luis García y Jaime de
Santafé y la monja Sor Esperanza Donada) residían todos en la ciudad de
Valencia y elaboraban, entre otras delicadas golosinas, marzipanes (mazapanes), pinyonada,
panes de azúcar, conserva rosada10, melrosada11, confites de almendras y avellanas (Corylus
avellana L., Betulaceae), frutas
en conserva, carne de membrillo y por
supuesto, citronat o diaçitrón. Una fruslería de la cual Don
Fernando llegó a decir una vez que era algo “muy
especial” [45].

Fotografía 4.- Isabel I de Castilla (1451-1504) y Fernando II de Aragón (1452-1516). Más
conocidos como los Reyes Católicos, estos regios esposos “fueron inclinados en grado sumo a los placeres que un buen postre –muy
azucarado a ser posible- proporciona a los `gourmets´de todos los siglos” [46].
Algo que explica su afición al citronat. Fotografía
de autor ANÓNIMO. Fuente: Wikipedia (http://bit.ly/1eKen24).
Hasta
aquí el diaçitrón. Sin embargo, no
podemos concluir la presente entrada sin hacer mención al hecho de que en la
España medieval se elaboraban otros dulces de cidra que, aunque muy parecidos a
éste, no eran exactamente lo mismo. Prueba de ello es que en el Libre de totes maneres de confits, tratado
anónimo sobre dulcería que data del s. XV, no sólo se explica cómo confitar la cáscara
de la cidra con miel y cómo confeccionar ponsem
ras, una especie de mermelada de cidra endulzada también con este
edulcorante natural [47]. Además, se describe la manera de cubrir con una capa
de sirope de azúcar y aygo ros (agua
de rosas) el ponsemat (confitura de ponsem) preparado con anterioridad [48,
49]. Por último, en lo que al ponsempmet12 respecta, conviene saber que esta variedad de cidra, que se caracteriza por ser
de pequeño tamaño y tener forma redondeada, se confitaba, aparte de con miel,
con el sirope al que ya se ha aludido [50].
Beatriz
T. Álvarez
AGRADECIMIENTOS
- Al etnobotánico Pedro Manuel DÍAZ FERNÁNDEZ, por proporcionarme
el ejemplar de Comer con Isabel de Castilla. La cocina en
tiempos de la Reina Católica que he consultado para la preparación de la presente entrada.
- A Beatriz DÍAZ RODRÍGUEZ, del Servicio de Reproducción de
Documentos de la Biblioteca Tomás Navarro Tomás (Centro de Ciencias Humanas y
Sociales, CSIC), y al personal de la Oficina de Reprografía de la Biblioteca
Nacional de España, por el excelente trato que me dispensaron siempre que
necesité reproducciones de los fondos documentales de estas instituciones.
- A Héctor REINA MARTÍN, por suministrarme el citronat que aparece en la Fotografía 2 del presente artículo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[1] ÁLVAREZ, B. T. (2013). “Manzanas de la
Media”. La cidra, el primer cítrico conocido en Europa. Blog “La etnobotánica, esa ciencia interdisciplinar”.
[2] ÁLVAREZ, B. T. & L. RAMÓN-LACA (2005). Pharmacological
properties of citrus and their ancient and medieval uses in the Mediterranean
region. Journal of Ethnopharmacology 97(1):
89-95.
[3] LÓPEZ GONZÁLEZ, G. (2004). Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares.
Especies silvestres y las cultivadas más comunes. Ediciones Mundi-Prensa.
Madrid, Barcelona, México.
[4] RAMÓN-LACA, L.
(2003). The introduction of cultivated citrus to Europe via Northern Africa and
the Iberian Peninsula. Economic
Botany 57(4): 502-514.
[5] TOLKOWSKY, S. (1937). Hesperides: a history of the culture and use of citrus fruits. Staples & Staples. Westminster. Cit in: A. Riera (2001), Las plantas que
vinieron de Levante. Acerca del legado alimentario islámico en la Cataluña
Medieval. Anuario de Estudios Medievales 31(2):
787-841.
[6] DOZY, R. & Ch.
PELLAT (1961). Le “Calendrier de Cordoue”. Medieval Iberian
Peninsula Texts and Studies I. E. J. Brill. Leiden.
[7] LÓPEZ y LÓPEZ, A. C.
(1994). Estudio particular de las especies botánicas que se citan en el
“Calendario de Cordóba” de ‘Arīb ibn Sa‘d’. In:
E. García Sánchez (ed.), Ciencias de la Naturaleza en al-Andalus.
Textos y Estudios 3: 43-78. Escuela de Estudios Árabes, CSIC. Granada.
[8] PÉREZ, J. (1981). Medicina y dulcería en el “Libro de buen amor”. Escuela de Folklore
del Instituto Canario de Etnografía y Folklore, Cupsa Editorial. Las Palmas de
Gran Canaria, Madrid.
[10] DOZY &
PELLAT, Op. cit.
[11] LÓPEZ y
LÓPEZ, Op. cit.
[12] DOZY & PELLAT, Op. cit.
[13] LÓPEZ y LÓPEZ, Op. cit.
[14] PÉREZ, Op. cit.
[15] CEJADOR, J. (1913). Notas a “Libro de buen amor II”.
In: Arcipreste de Hita, Libro de buen amor II: 7-293. Clásicos
Castellanos 17. Ediciones de “La Lectura”. Madrid.
http://bit.ly/1hqvGc7
[16] BAILE, E. (2009). Repertori d´aliments en el “Tirant lo Blanc”: “e dinaren-se ab
molt gran plaer”. Tirant 12: 5-31.
[17] PÉREZ, Op. cit.
[18] PÉREZ, Op.cit.
[19] SERRANO, F. (2008). La consideración y el ejercicio
del cocinero cortesano en Navarra durante la Baja Edad Media. En la España
Medieval 31: 357-412.
[20] ÁLVAREZ, Op. cit.
[21] PÉREZ, Op. cit.
[22] ÁLVAREZ, Op. cit.
[23] PÉREZ, Op. cit.
[24] CEJADOR, Op. cit.
[25] LUJÁN, N. (1988). Historia de la gastronomía. Plaza & Janés. Esplugues de
Llobregat.
[26] PÉREZ, Op. cit.
[27] PÉREZ, Op.
cit.
[28] GARCÍA, J. V. (2013). Alimentación y salud en la Valencia medieval.
Teoría y prácticas. Anuario de Estudios
Medievales 43(1): 115-158.
[29] FARAUDO, L. (1946). “Libre de totes maneres
de confits”. Un tratado manual
cuatrocentista de arte de dulcería. Boletín
de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona 19: 97-134.
[30] FARAUDO, Op. cit.
[31] CEJADOR, Op. cit.
[32]
ARCIPRESTE de HITA (1913). Libro de buen
amor II. Clásicos Castellanos 17. Ediciones de “La Lectura”. Madrid.
[33] LUJÁN, Op.
cit.
[34] MARTÍNEZ de TOLEDO, A. (2004). Arcipreste de Talavera o Corbacho. Biblioteca Virtual Miguel de
Cervantes. Alicante.
[35] MARTÍNEZ de TOLEDO, Op. cit.
[36] FARAUDO, Op. cit.
[37] MARTORELL, J. (2011). Tirant lo Blanch. Organisme Autònom per a la Societat de la
Informació de la Diputació de Tarragona. Tarragona.
[38] ANÓNIMO (2013). Gastronomía medieval. Un poco de historia en tu cocina. Recuperamos la tradición para tí. Página web del Patronato Municipal de Turismo de Peñíscola.
[39] ALTISENT, A. (1970). Notes sobre postres, vins i fruita
al segle XV. Boletín de la Sociedad
Castellonense de Cultura 46(2): 236-242.
[40] GESTOSO, J. (1910). Curiosidades antiguas sevillanas. Serie segunda. El Correo de
Andalucía. Sevilla.
[41] VALLES, J. (2004). Comer con Isabel de Castilla. La cocina en tiempos de la Reina
Católica. Editora Provincial, Excma. Diputación Provincial de Valladolid.
Valladolid.
[42] FALCÓN, M. I. (1984). La alimentación en Aragón en
la segunda mitad del siglo XV: el caso de Zaragoza. In: V.V. A.A., “Manger et
boire au Moyen Age”: actes du Colloque de Nice (15-17 octobre 1982). T. 2
(Cuisine, maniéres de table, régimes alimentaires): 209-217. Publications
de la Faculté des Lettres, Arts et Sciences Humaines de Nice, Nouvelle série
28. Centre National de la Recherche Scientifique. Nice.
[43] SERRANO, Op. cit.
[44] PÉREZ, Op. cit.
[45]
BALLESTEROS, M. (1943-1944). Valencia y
los Reyes Católicos (1479-1493). Texto y apéndice I. Discurso leído en la
solemne inauguración del curso académico de 1943 a 1944 en la Universidad de
Valencia por Manuel Ballesteros Gaibrois, Catedrático de Historia Universal. Separata de los “Anales de la Universidad de
Valencia” 153. Universidad
de Valencia. Valencia.
[46] BALLESTEROS, Op.
cit.
[47] FARAUDO, Op.
cit.
[48] FARAUDO, Op.
cit.
[49] PÉREZ, Op. cit.
[50] FARAUDO, Op.
cit.